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Los Datos que le sobran a Juan

Mayo 04, 2021

Hoy en día vemos a los Países Bajos como un país de primer mundo, avanzados tanto económico como socialmente, bueno la historia de hoy no va a afirmar esa perspectiva.

Corría el año 1672, año que luego se conocería como "rampjaar", la traducción literal de esta palabra es “año desastre”.

Los Países Bajos eran uno de los países más ricos del viejo continente debido a sus negocios con Indonesia, pero lamentablemente estaban rodeados por los ejércitos más grandes del mundo, por nombrar simplemente tres, Francia, Inglaterra y el Sacro Imperio Romano, todos veían a Holanda como un caramelo listo para ser tomado.

El gobernador de este país europeo era Johan de Witt elegido debido a que el cargo quedo vacante y él era el gobernador del estado más rico de los Países Bajos, ciertamente él no fue un mal gobernador, teniendo en cuenta que se enfrentó a la fuerza naval británica y los venció en la segunda batalla y aumento la riqueza del país. Pero en 1672 el rey francés Luis XIV se le ocurrió que los holandeses no eran dignos de existir, por lo tanto, los invadió y con esto la opinión pública cayó al piso, tanto que decidieron que de Witt debía ser ejecutado, el renuncio al cargo en un deseo de zafar de ese destino, pero el pueblo no lo vio como algo justo y secuestraron a su hermano.

De Witt recibió una carta diciendo que debía encontrase con su hermano y este aceptó, esta carta significo el fin para Johan.

De Witt fue emboscado para luego ser mutilado, para que todo el pueblo de Ámsterdam comiera una parte del ex gobernador. Todo el país consideró como justo este final debido al odio generalizado, tanto que Guillermo III perdono a todos los involucrados.

Esta historia un tanto oscura es prueba de que ningún país nació siendo primer mundista.

Y que ningún gobernador es inmortal.

Por Juan Ignacio Cardoso Priliac