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Gritan mucho...

Por: Luis Prieto

Una vez más sucedió. No debería ni que tener motivos para estar escribiendo esto, pero las circunstancias lo ameritan, no por los responsables, pero si por la institucionalidad. En estas semanas que estamos transcurriendo, la Junta Departamental de Rocha, esta sesionando de forma que pueda ir desarrollando un camino óptimo para poder discutir la votación del fideicomiso planteado por el Ejecutivo Departamental a cargo del Intendente Dr. Alejo Umpierrez.

Dejo en claro, reconozco, que las discusiones de tal temática generan muchas veces ánimos encontrados, rispideces que se incrementan y voces que se agravan, aunque se confundan y con ello se piense que tengan mayor veracidad en lo expuesto.

Tampoco es la primera vez que sucede un hecho así, debemos recordar, que, en legislaturas pasadas, mientras la Junta Departamental de Rocha sesionaba, ediles como Eduardo Veiga – Frente Amplio y José Rodríguez – Partido Nacional -, en aquel entonces, el plenario discutía sobre hechos de corrupción presentados por el sindicato de los municipales.

En esta oportunidad, los ediles referidos son otros, con una discusión distinta, pero no deja de ser una situación de desmerecimiento institucional. Hablo precisamente de los ediles Miguel Sanguinetti – Partido Nacional - y Jaime Piriz – Frente Amplio – que en el día 27 de abril del 2021, palabras más, palabras menos, lograron suspender la sesión que allí se desarrollaba.

Los implicados poco me importan, su responsabilidad es legislar, ser proponentes y/o contralores en el ejercicio departamental. Pero estas situaciones generan vulnerabilidad sobre la institución que representan y que por asumir la banca departamental tienen implicado de forma directa una conducta con la cual no se está cumpliendo.

Además, yendo directamente a la discusión en plenario, estamos en momentos de discutir un proyecto de envergadura tal como es el fideicomiso presentado hace varias semanas, que, además, en paralelo, estamos contrarreloj de los plazos para presentar el proyecto quinquenal del presupuesto.

¿Este será el nivel de debate? ¿Esta será la capacidad de contenido para discutir la columna vertebral de los próximos cinco años departamentales? ¿Son capaces de ir pensando en dos proyectos de importancia en paralelo?.

Esto no solo genera dudas, también genera molestias. ¿Por mí?, en absoluto, por el montón de ciudadanos que ser sienten representados en ellos, que, con convicción u oportunidad, fueron a entregar el voto en las pasadas elecciones departamentales y sobre los mismos depositan la responsabilidad de gobernar.

Toda fortaleza de un gobierno – en este caso departamental –se genera, en torno a un sinfín de posibilidades que deben no solo representar a sus gobernados, también, debe de tener la capacidad de sumar la cantidad mayor y posible de intereses, que sean amplios y con grado de diversidad como toda sociedad que goza de pluralidad en este siglo XXI que vivimos.