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El lenguaje versus la lengua

Por: Marcelo Marchese

Las palabras guardan la historia de las cosas, no sólo porque un conjunto de palabras hacen una narración, sino porque las palabras en sí, al no ser arbitrarias, al ser una emanación del hombre, guardan la historia de las cosas.

Cuando se dice "la lengua materna" no sólo se dice que un idioma es nuestro idioma primero, el primero que hablamos, sino que se dice que la lengua es femenina, que viene de nuestra madre, que fue una mujer la creadora de la lengua, que una mujer nos ha dado la vida y nos ha dado de mamar y mientras nos daba su cuerpo, nos hablaba y cantaba, y así, mientras gozábamos con la lengua, oíamos nuestra lengua, y todo aquel cúmulo de sensaciones, la leche deliciosa, el pecho delicioso, las sensaciones deliciosas de la lengua, fueron haciendo nuestra lengua.
Si un hombre pasa su infancia hablando una lengua, y el resto de su vida hablando otra lengua, en momentos de desesperación pensará con la lengua de su infancia, y si hace poesía, si hace en verdad poesía, la hará en la lengua de su infancia.
Toda idea, hasta la más errónea idea, es una imagen de la verdad, y cuando el lesbianismo político habla del patriarcado, también, en su delirio, dice algo verdadero, pues uno puede advertir que hay dos formas diferentes de ver el mundo, y esas dos formas vienen de nacimiento, y lo ideal sería que esas dos visiones de la vida alimentaran nuestra forma de pensar, pero, y he ahí uno de los principales problemas de nuestra civilización, hay un deliberado intento de aplastar a una de ellas, y no sólo en la supeditación de la mujer en el parto, sino, por el mismo camino, en el intento de erosionar el vínculo entre el niño y la madre en todos los terrenos, y en especial, en la lengua.
A la lengua se le opone el lenguaje, que atiende a un principio de autoridad. La lengua atiende a la expresión de los sentimientos y de los pensamientos, que surgen de los sentimientos, y la lengua es la lengua de los poetas. El lenguaje es una imposición, pues se deben acallar los ecos de la lengua, y entonces, en vez de llamar a la serpiente de coral, serpiente de coral, el lenguaje la llama "Micrurus baliocoryphus" -¿Qué viste en el monte? -Me encontré flor de Micrurus baliocoryphus.
Toda institución con poder intenta suplantar la lengua con el lenguaje, y la ciencia, la sacrosanta ciencia, es maestra en esta interferencia, y de tal manera, que te han hecho creer que el genio es el científico, el genio es Einstein o Newton, y rara vez imaginás al genio como un artista, como aquel que habla desde su lengua.
La imposición del lenguaje sobre la lengua no es reciente, pero asistimos a un nuevo ciclo histórico, a un nuevo comienzo, y en este comienzo, el lenguaje cumple una función superlativa.
Ya podías ver cómo "retardado" era sustituido por "persona con capacidades diferentes", "negro" por "afrodescendiente", y "dictadura" por "régimen de facto", pues, como los pensamientos se hacen con palabras, la forma más eficiente de intervenir tus pensamientos es intervenir tus palabras y que vos mismo hagas una intervención a la hora de expresarte, que no dejes fluir tu lengua y el goce de tu lengua, sino que la intervengas con el lenguaje impuesto.
Eso ya venía, y seguirá viniendo, pero en un año viviste, como nunca antes en la Historia, una invasión del lenguaje que además, escala una posición, la posición de hacerte creer, por un mecanismo perverso, que sos un idiota.
Fijate: la OMS organiza un recital mundial con sus artistas esclavos y lo llama "Todos juntos en casa". Las globalistas le hacen creer a gente que repite de manera acrítica, que como son valientes, se recluyen en sus casas. Los medios dejan de llamar al coronavirus coronavirus, para llamarlo covid-19, en otro triunfo del número frío sobre la palabra. Lacalle dice, luego de firmar un contrato secreto sobre una vacuna de consecuencias dudosas, que es transparente, y aclara que no tuvo más remedio que firmar ese despropósito, pues así se lo impusieron, aunque hace poco nos recordara que era uno de "los líderes del mundo" la misma noche en que anunció que abandonaba la vía uruguaya del coronavirus. Un integrante del GACH asegura que el consentimiento del paciente, por el cual se hace cargo de todo posible desastre, es un logro histórico de los pacientes y eso enseñan los que enseñan ética médica, una disciplina que viene haciendo furor en esta última década y sobre la que nadie se ha animado a hincar el diente.
Asistimos a una pandemia que no es pandemia y se altera, en el uso de la palabra, lo que fueron las pandemias a lo largo de la historia. Asistimos a una imposición del lenguaje sobre la lengua cuando se invade una definición con otra y se altera, previamente, el significado de la palabra porque una institución, la OMS, así lo define, y entonces, a pedido de las farmacéuticas, a pedido de algunas de las principales trasnacionales dueñas del planeta, la "inmunidad de rebaño" deja de ser "la protección indirecta a una enfermedad infecciosa que sucede cuando la población es inmune bien mediante vacunación, o bien mediante la inmunidad desarrollada por infección previa" y pasa a ser "un concepto usado en vacunación, en el que la población puede quedar protegida de un virus determinado cuando se alcanza un porcentaje de personas vacunadas. La inmunidad colectiva se alcanza protegiendo a la gente de un virus, no exponiéndola a él"
Te dije que una palabra responde a un fenómeno natural, lo que quiere decir que no es al azar que le decimos "aurora" a la salida del sol, al renacimiento del "oro", y tampoco es al azar que en el decir "aurora" la palabra ascienda desde nuestro estómago, pero hay que agregar que tampoco las letras son al azar, ni en su pronunciación, ni en su grafía, pues en la forma de escribir la letra está la letra. Ahora, se interfiere a la lengua y se interfiere a las letras, y acá tenés una pista para entender esta operación: se interfiere a la letra en algo relativo a lo sexual, y pudiste apreciar que lo sexual es crucial en esta operación del coronavirus, pues el distanciamiento social afecta a lo sexual, y el teletrabajo, y la prohibición de los espectáculos artísticos y de todo.
La "e" pasa a sustituir a la "o" y a la "a" en esta operación contra los sexos, contra la diversidad, pero al mismo tiempo, se sustituye el sentido de la letra "e", la letra que introduce, la letra de la existencia y de la energía, y hay otra letra que se usa por sustitución, hay otra prostitución del sentido, y es la sustitución y anulación del sentido de la letra "x", la letra de la unión, como su propia grafía indica, la letra del nexo y del sexo.
Desde el momento que sepultas tu lengua en aras del lenguaje, sepultas tus pensamientos, y lo que es más importante, pues constituye la madre de los pensamientos, sepultas tu manera de sentir el mundo, y entonces, tu sentido común desfallece, y el espacio vacío que deja esa ausencia es asaltado por el lenguaje, toda una operación, una verdadera invasión, una invasión eficiente y de nuevo cuño, pues es una invasión sin bombas y sin tiros, es una operación invisible.
Toda esta operación es contra tu sentido común, pues si lo hubieras pensado, si hubieras dejado triunfar tu sentido común, no hubieras permitido que te robaran un año de vida y te llevaran a la ruina en función de un virus que por sí solo, no mata a nadie, y hubieras advertido que, en todo caso, la mejor manera de enfrentarlo era trabajando, creando riquezas, uniéndote con los demás para mejorar la vida.
Entonces se trata de reivindicar nuestro sentido común, se trata de reivindicar el ego, tan maltratado por el discurso imperante, se trata de reivindicar tu ego, tu propia capacidad de pensar el mundo, tu sentido común, y eso requiere reivindicar tus palabras, tu lengua materna.
Los poetas ya han pensado en estas cosas, los poetas, esos escultores que en vez de trabajar sobre el mármol trabajan sobre la materia llamada palabras, y uno de esos poetas de nombre Lewis Carroll, escribió este diálogo para ti en "Alicia a través del espejo". "Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso- quiere decir lo que yo quiero que diga…, ni más ni menos.
La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.
La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda…, eso es todo"
Me despido diciéndote que hay esperanzas, que la lengua es una tradición que viene de lejos, mas, la lengua tiene ese poder en tanto una madre dé su teta a su criatura y le cante y le hable y en ese acto de amor, le transmita su lengua. Cuando esa madre ya no pueda, pues se considerará insalubre, darle su teta a su criatura, y cuando la ciencia haga una leche perfecta con todo lo que el niño necesite, ahí estaremos definitivamente inermes, pues fue el habla la que nos hizo humanos.
Pensás que es un delirio, que eso no sucedería jamás, que jamás impondrían esa "nueva normalidad", y sin embargo ¿hace un año hubieras creído que andarías con un tapabocas, que hubieran aislado a nuestros abuelos, y que se hubiera aterrorizado a nuestros niños con atroces consecuencias futuras?
Sólo nuestro sentido común puede salvarnos, ese sentido común que te han atacado al tiempo que atacaban tu ego, ese amor a ti mismo que fue naciendo desde que alguien, al nacer, te demostró que no había nada en el mundo más importante que tú.