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Glaucoma: la causa más común de ceguera irreversible en Uruguay, 3% lo tiene

Marzo 11, 2021

Este viernes 12 de marzo es el Día Internacional del Glaucoma, una enfermedad crónica que puede afectar muy gravemente la visión, y es la principal causa de ceguera irreversible en el Uruguay, en el mundo afecta a 70 millones de personas. Según estimaciones mundiales para el año 2020 habrá más de 80 millones de enfermos.

El 50% de los individuos con glaucoma en los países en desarrollo no saben que lo padecen debido a que es una enfermedad que no da síntomas hasta fases avanzadas.

En este marco se realizará durante todo el día una campaña de concientización en redes, ya que a raíz de la pandemia no se puede realizar la tradicional jornada de control de Presión Ocular. La Asociación Uruguaya de Oftalmología y el Sindicato Anestésico Quirúrgico alertan a la población sobre esta enfermedad.

La buena noticia es que su detección temprana por el profesional oftalmólogo puede evitar la progresión mediante tratamiento quirúrgico y/o farmacológico.

Esta enfermedad abarca un conjunto de procesos que devienen en una neuropatía óptica: es una enfermedad en la que se produce daño progresivo en el nervio óptico, por la cual se va perdiendo irreversiblemente la capacidad de visión hasta llegar a la ceguera total si no se trata a tiempo.

El nervio óptico es el encargado de recoger la información visual y de llevarla hacia el cerebro. Si imaginamos al nervio óptico como un cable coaxial, que está compuesto por múltiples filamentos de cobre que poco a poco se van cortando, entonces la información transmitida va siendo cada vez más deficiente.

Uno de los factores de riesgo para el glaucoma es la presión intraocular elevada, pero no es necesaria para que exista la enfermedad. La presión intraocular normal varía entre 11 y 21 mmHg; sin embargo, algunas personas pueden desarrollar lesión del nervio óptico con una presión intraocular normal (glaucoma de tensión normal o baja) y, por otro lado, hay muchas personas con presiones mayores de 21 mmHg sin lesiones en el nervio óptico y se dice que tienen hipertensión ocular.

En condiciones normales, dentro del ojo se produce un líquido, el humor acuoso, cuya función principal es nutrir y oxigenar las estructuras del globo ocular que no tienen aporte sanguíneo, como la córnea y el cristalino. Este sistema se ubica en el ángulo de la cámara anterior del ojo y, en condiciones normales, se encarga de drenar el 90% del humor acuoso a través de una ruta que recorre la malla trabecular, canal de Schlemm, canales intraesclerales y las venas epiesclerales y conjuntivales. Este líquido fluye y se drena a medida que se produce, así cumple su función principal. Pero cuando el drenaje no es el correcto -cuando la velocidad de producción es mayor a la de drenaje-, en la cámara anterior del ojo se produce un aumento de presión, que se transmite a la cámara posterior -el humor vítreo-, lo que produce una disminución del flujo sanguíneo retiniano.

Es esta mala irrigación arterial de la papila óptica lo se traduce luego en una degeneración progresiva de las fibras del nervio óptico y, a continuación, en ceguera progresiva toda vez que estas fibras, que no se regeneran, dejan de cumplir su función.

Existen dos tipos de glaucoma: el de ángulo abierto y el de ángulo cerrado, definidos según el tipo de obstrucción en el sistema de drenaje del humor acuoso.

Luego, también pueden subdividirse según su etiología en primario o secundario.

El más frecuente es el primario de ángulo abierto: en general, la persona que lo padece no percibe dolor ni molestia pero tiene la presión intraocular aumentada, la cual va dañando el nervio óptico. Otros factores de riesgo para el glaucoma son la miopía alta, la hipermetropía -esta última en caso de glaucoma de ángulo cerrado-, los antecedentes familiares y diabetes. También hay mayor propensión según la etnia. De acuerdo con las estadísticas, los afrodescendientes la padecen más que otras.