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Dirigir y jugar en el profesionalismo no ha dado los resultados esperados

Marzo 29, 2021

"Los hombres pasan, las instituciones quedan", es algo que hemos escuchado durante mucho tiempo y que perfectamente puede utilizarse con dirigentes, técnicos y hasta jugadores del fútbol uruguayo.

Boston River logró permanecer en Primera División recién en la última fecha del torneo y para ello fue clave el trabajo del entrenador Juan Tejera, que sucedió en el cargo a Sebastián Abreu.

El Verdirrojo había apostado al “Loco” como jugador y técnico, repitiendo lo hecho por Rocha Fútbol Club con Juan Ramón Carrasco en las temporadas 2000 y 2001. A ninguno les fue bien en la doble función, especialmente en la de entrenador.

Sebastián Abreu dirigió a Boston River en 18 partidos. Ganó 3, empató 7 y perdió 8. Sumó el 30% de los puntos. Cuando dejó el equipo, este se encontraba en el último lugar de la Tabla Anual y comprometido en el descenso.

Juan Ramón Carrasco dirigió a Rocha FC en 47 partidos. Ganó 9, empató 11 y perdió 27. Sumó el 27% de los puntos. Cuando dejó el equipo, este se encontraba muy comprometido en el descenso, a tal punto que terminó perdiendo la categoría.

Abreu sigue “jugando” al fútbol, después de Boston River estuvo 4 partidos en el Athletic Club (MG) de Brasil, tiene definida su llegada a Sud América y seguramente ya debe estar trabajando para desembarcar en algún otro equipo, porque su obsesión es estirar el título de récords de la GUINNESS WORLD RECORDS como el futbolista que ha jugado en más equipos profesionales. Probablemente cuando se dedique solo a la conducción técnica pueda hacer una buena carrera.

Carrasco “colgó los botines” en el Celeste del Este y cuando se dedicó exclusivamente a la conducción técnica demostró su sapiencia más allá de los reultados. Hoy dirige a Fénix.

Dirigir y jugar en el profesionalismo uruguayo no ha dado los resultados esperados para los equipos, ha sido una mala experiencia. Uno perdió la categoría y el otro casi, y esto debe servir como ejemplo para aquellos que están al frente de los mismos, que a la hora de tomar decisiones deben ser más serios y tener en cuenta la frase que hizo celebre el francés Jean Monnet: "Los hombres pasan, las instituciones quedan".