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Definen criterios de prioridad para ingresar pacientes con COVID-19 a CTI

Marzo 30, 2021

Ante la posibilidad de un escenario de saturación de la capacidad de los Centros de Tratamiento Intensivo (CTI), la Mesa Coordinadora Nacional de Centros de Cuidados Críticos, creada el 21 de enero, elaboró un documento que establece criterios de priorización de ingreso de pacientes a las unidades.

El documento, al que accedió El País, fue elaborado por referentes de la medicina intensiva y autoridades de ASSE, Fepremi, la Coordinadora de las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMCs), la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva, y distintas divisiones del Ministerio de Salud Pública (MSP).

“Guiados por la máxima del respeto a la dignidad de las personas y por los principios bioéticos que tienen un rol preponderante en la actividad asistencial que desarrollan los profesionales de la salud, en estos momentos de crisis sanitaria y alta demanda de asistencia en las unidades de cuidados intensivos, se hace necesario realizar estas recomendaciones”, se plantea en el documento. “El objetivo de las mismas es optimizar los procesos asistenciales en el escenario de saturación del sistema y de disponibilidad limitada de camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI)”.

El texto sugiere “operativizar los criterios propuestos por la SUMI” respecto a “seleccionar y priorizar a los pacientes con mayor probabilidad de beneficiarse del ingreso a UCI”.

Anoche, desde el MSP se envió el material a todos los prestadores del Sistema Nacional Integrado de Salud y a los directores departamentales. Fue presentado como una “guía clínica actualizada” para “especificar los criterios de admisión” a los CTI.

El documento establece un “modelo de priorización” que “toma en consideración la enfermedad aguda, la enfermedad de base o comorbilidades y sus posibilidades de revertir” y define cuatro niveles de prioridad que se detallan.

“En situación de saturación del sistema, el objetivo del funcionamiento consiste en que todos los pacientes de prioridad 1 ingresen a una unidad de cuidados intensivos y reciban el tratamiento pleno”, plantean los autores. De acuerdo a una tabla adjunta, los que entran en esta categoría son “agudos, críticos, recuperables”.

Los pacientes de prioridad 2 son considerados aquellos “inestables”, que “requieren monitorización y eventual intervención inmediata”, y entre otras cosas “presentan altos requerimientos de oxigenoterapia”. Se recomienda que estos usuarios “ingresen a áreas de ampliación de cuidados intensivos o áreas de cuidados intermedios”.

En tanto, los pacientes prioridad 3 tienen “poca posibilidad de recuperación por enfermedad base o severidad aguda”, y los de prioridad 4 son aquellos con “expectativa de vida de menos de seis meses” por enfermedades oncológicas avanzadas o terminales, según se especifica. Los considerados de prioridad 3 y 4, dice el documento, deberían recibir asistencia “en áreas de cuidados moderados” y se sugiere que “no se los considere candidatos al ingreso a UCI ni a la ventilación mecánica invasiva”.

Recomendaciones

Además de establecer estas cuatro categorías, los miembros de la Mesa Coordinadora Nacional de Centros de Cuidados Críticos realizaron 10 recomendaciones “para situación de saturación del sistema de salud y de la disponibilidad de camas de UCI”.

Se establece que “todos los pacientes deben ser asistidos” ya que es un derecho humano. Sin embargo, se advierte que “esa asistencia será proporcional a las necesidades y de acuerdo a las posibilidades reales de recursos, procurando siempre actuar por el bien del paciente y dentro del respeto por la dignidad de la persona”.

El triage o clasificación de pacientes según su gravedad, “en este escenario tiene especial relevancia y su aplicación debe ser más estricta”, tanto para pacientes con COVID-19 como pacientes sin el virus.

En cuanto al “valor de la edad cronológica” se determina que “la edad per se, como limitante para ingresar a UCI, solo debe ser considerada en última instancia en caso de completa”.

Otra recomendación es que se “revaloren pacientes ya admitidos” en las unidades para “maximizar” los recursos. En ese sentido, advierten: “La obstinación terapéutica, prohibida por ley, nunca debe ser empleada, resulta especialmente rechazable e inmoral en circunstancias de saturación del sistema”.

En un contexto de saturación, los técnicos enfatizan que “la responsabilidad en la toma de decisiones debe ser asumida por profesionales de experiencia e idoneidad”. Además, debe ser “debidamente documentada e informada a la familia”.

En este punto el documento explicita que se debe “dar prioridad a los grupos que toman riesgo para asistir”. Entre ellos, “los trabajadores de la salud constituyen una población de riesgo”. Se menciona que “otros grupos también deben ser considerados (policías, por ejemplo) de acuerdo a su función en el contexto sanitario”.

En caso de presentarse una situación en la que los pacientes “no presenten diferencias en la prioridad de ingreso”, la recomendación es “optar por el orden de llegada en base a la experiencia nacional”. Al respecto, advierten: “Primero llegado, primero servido”.

Se sugiere, en tanto, considerar los cuidados paliativos. “La calidad de vida en los últimos momentos de la vida y una muerte digna es uno de los objetivos básicos de la medicina y parte fundamental del derecho a la salud”.

También se propone procurar un trato humanitario. Esto implica, entre otras cosas, “permitir que el paciente pueda despedirse de sus seres queridos”. “Las instituciones deben adaptar las condiciones y aplicar protocolos que eviten o disminuyan las posibilidades de contagio, aun en situación de pandemia”, advierten.

Por último, se recomienda fomentar la participación en la investigación científica en pro de la búsqueda de la mejor evidencia. “Una de las pocas certezas que tenemos al momento actual es que no hay evidencia con la calidad suficiente que avale la efectividad de un tratamiento específico, por lo cual todos los tratamientos que se empleen con este objetivo deben ser considerados como de índole compasiva”, plantean.